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Cómo el tabaco daña tu piel
La nicotina reduce el flujo sanguíneo a la piel, privándola de oxígeno y nutrientes. El humo genera radicales libres que destruyen el colágeno y la elastina.
Los fumadores suelen parecer 10-15 años mayores que su edad real. Aparecen arrugas prematuras, especialmente alrededor de la boca y los ojos.
Recuperación de la piel al dejar de fumar
A las semanas, mejora la circulación y el tono de la piel.
A los meses, se reduce la palidez y la piel recupera un aspecto más saludable.
Combinar el abandono del tabaco con protector solar, hidratación y buena alimentación maximiza la recuperación.